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12.6.07

Linda Seger en Buenos Aires

Página/12 publicó el pasado 8 de junio, con motivo de su visita a nuestro país, a una de las consultoras de guión más reconocidas internacionalmente: Linda Seger, autora de Cómo convertir un buen guión en un guión excelente y de Cómo llegar a ser un guionista excelente. A continuación, publicamos la nota:

—¿Qué tiene que tener un guión para ser muy bueno o excelente como usted lo llama?
—Una integración de historia, estructura, sistema y personajes.

—¿Un guión muy elaborado implica que una película también saldrá bien?
—La película puede ser buena, pero eso no quiere decir que vaya a ser un éxito comercial: hay temas que a la gente no le interesan, o tal vez no le gustan los actores. Entonces, hay muchas razones por las que una buena película puede no ser exitosa comercialmente.

—¿Qué grado de injerencia debe tener el director cuando el guionista es otro?
—El director está para construir la película usando el guión como plano o mapa. El escritor está llenando el guión y el director es el que lo visualiza. La mayor parte de los directores querría trabajar con el guionista en el último borrador del guión. Y si es una cuestión de hacer cambios de locaciones de grabación o cambios de actores, el director va a tener un rol respecto del guión.

—Muchas veces la gente elige una película porque trabaja tal o cual actor. ¿Se puede sostener una película con grandes actuaciones y un guión poco efectivo?
—No. De hecho, casi cada gran actor en su carrera ha tenido películas que fracasaron: Julia Roberts, Tom Cruise, incluso Meryl Streep. Casi todos los actores han estado en un punto donde su actuación no podía superar un guión fracasado.

—¿Qué diferencias existen cuando se trabaja con un guión original respecto de uno adaptado? ¿Hay menos espacio para la creatividad en este último caso?
—En ambas hay mucha creatividad, pero en las adaptaciones se requiere mucho análisis. Uno tiene que ver si va a hacer una adaptación natural o si va a hacer una adaptación difícil. Hay un dicho que reza: “Las mejores adaptaciones vienen de novelas que no son muy buenas”. De hecho, Duro de matar viene de una novela que nadie leyó. La aventura del Poseidón que salió en los años 70 fue una adaptación de un libro que no era muy bueno, pero salió una buena película. Algunas adaptaciones son más fáciles que otras porque tienen una historia fuerte, un comienzo y un final que son muy claros.

—A veces, los espectadores suelen decir sobre la película que vieron que “es muy hablada”. ¿Cuál es su análisis sobre esta modalidad? ¿Siempre debe haber un equilibrio entre la imagen y el discurso o esto depende del género?
—Depende un poco del género. El diálogo debería servir al personaje, pero uno tiene que tener cuidado de no sobrecargar al personaje con parlamento. A veces, es lo que llamo “las charlas de la primera cita” (risas). Es decir, conocernos, sin sustancia. Cuando se habla, la idea es que sean oraciones breves y de mucha ida y vuelta. A veces los guionistas hacen demasiados diálogos porque no saben usar bien la imagen. En mi opinión, uno debería poder ver una película bajando el volumen y entender la historia por las imágenes.

—Muchas veces los guionistas trabajan sobre una idea encargada por un canal o una productora. ¿Cuánto incide esto en la libertad creativa? ¿En qué se diferencia trabajar a pedido?
—Si uno tiene esa carga debería seguir la sensaciones del productor. Pero el productor va a querer un escritor que sea creativo y que, además de poder seguir las acciones, pueda traer ideas artísticas a la obra. El trabajo del escritor es: “¿Cómo trabajo dentro de esos parámetros con un producto que es artístico?” Y si uno está trabajando sobre una idea propia sabe que la idea hay que venderla después: “Soy libre pero tengo la responsabilidad de venderlo después”.

—¿Alguna vez indagó en las preferencias del público por determinados géneros? ¿Es algo que tiene que ver con las emociones personales?
—Yo he investigado las razones por las cuales las audiencias se conectan con ciertas materias sobre otras. No creo que sea el género el que haga o no el punto de conexión. Yo hago una sesión entera sobre este tema, sobre la conexión con los espectadores. Mucho tiene que ver con las ideas que se encuentran en la película. Por ejemplo, hay ciertas películas que los adolescentes van a ver porque tratan de cosas que están experimentando cotidianamente.

—¿Cuáles son los principales lineamientos de su método de trabajo?
—Básicamente son tres cosas que trato cotidianamente: estructura, personajes y tema. Yo no puedo decirle a alguien qué tipo de historia contar, pero sí puedo ayudar a dar forma a la historia que quieren contar. Yo no puedo decirles qué personajes crear pero sí les puedo ayudar a dar dimensión a sus personajes. No puedo decirles qué tema explorar pero puedo ayudarlos a explorar mejor el tema. Entonces, cuando enseño estoy enseñando los principios y los conceptos de estas ideas centrales. Yo enseño lo que es posible y dando una idea de la complejidad de estos temas.

11.6.07

Programa Argentores: El arte del guión


Argentores estará presente en las bibliotecas públicas de la Ciudad de Buenos Aires del 8 de junio al 10 de agosto, en el ciclo de cine “El arte del guión: literatura sobre literatura”, que se proyectará en la Biblioteca Ricardo Güiraldes (Talcahuano 1261, los viernes a las 19:00 horas, con entrada libre y gratuita).

Antes de la proyección de cada film, guionistas junto a directores, novelistas y actores comentarán el trabajo que se realiza cuando se adapta un relato literario para el cine.

PROGRAMA

8 de junio: “NO HABRÁ MÁS PENAS NI OLVIDO”, dirigida por Héctor Olivera. Basada en la novela de Osvaldo Soriano, con la presencia de Tito Cossa, Presidente de ARGENTORES y autor del libro cinematográfico y el director Héctor Olivera.

15 de junio:“LA PATAGONIA REBELDE”, dirigida por Héctor Olivera, quien estará presente junto a Osvaldo Bayer, autor del libro “Los vengadores de la Patagonia trágica”, en el cual basó el guión del film.

22 de junio: “NORDESTE”, dirigida por Juan Solanas. Con la presencia de uno de los autores del libro original, Juan Pablo Domenech.

29 de junio: “LAS PUERTITAS DEL SEÑOR LÓPEZ”, dirigida por Alberto Fischerman. Con la presencia de Carlos Trillo, autor de la historieta y Máximo Soto, conductor del equipo de escritores del libro cinematográfico del film.

6 de julio: “TACOS ALTOS”, dirigida por Sergio Renán. Inspirada en relatos de Bernardo Kordon, con la presencia del escritor cinematográfico Máximo Soto y el director Sergio Renán.

13 de julio:“LA FUGA”, dirigida por Eduardo Mignogna. Con la presencia de Graciela Maglie y Jorge Goldemberg, escritores del guión basado en la novela de Eduardo Mignogna.

20 de julio: “DE LA MISTERIOSA BUENOS AIRES”, dirigida por Oscar Barney Finn, Alberto Fischerman y Ricardo Wullicher. Basada en cuentos de Manuel Mujica Láinez. Con la presencia del escritor de la adaptación cinematográfica, Ernesto Schoo y el director Oscar Barney Finn.

27 de julio:“UN OSO ROJO”, escrita y dirigida por Israel Adrián Caetano, con la colaboración de Graciela Speranza en la escritura del libro cinematográfico.

3 de agosto: “POTESTAD”, dirigida por Luis César D´Angiolillo, en base a la obra teatral de Eduardo Pavlovsky, con escritura cinematográfica de Ariel “Roli” Sienra y Eduardo “Tato” Pavlosky.

9.6.07

Concurso de Guión



Hasta el próximo 5 de octubre pueden enviarse trabajos al Concurso de Guiones para cortometrajes ambientales que organiza la Secretaría del Ambiente y el Instituto del Cine (INCAA).

Los temas centrales del concurso serán los “procesos de producción y consumo y su impacto en el ambiente: el uso y abuso de los recursos naturales y la contaminación del aire, del agua y del suelo producido por los desechos de industrias y hogares”.

Podrán participar estudiantes secundarios y universitarios de escuelas oficiales de Argentina y profesionales de carreras audiovisuales u otras afines, argentinos o residentes en el país.

El guión debe ser pensado para un corto de aproximadamente 90 segundos.

Más información: http://www.ambiente.gov.ar/

2.6.07

El story line

Jean-Claude Carrière nació en Francia, en 1931. Sus inicios en el cine los hizo junto a Jacques Tati y actualmente es considerado uno de los guionistas europeos más importantes. La mayor parte de sus guiones fueron escritos para las películas de Buñuel (Belle de jour, El discreto encanto de la burguesía, Ese oscuro objeto de deseo, etc.), pero también ha colaborado con otros directores, como Milos Forman, Volker Schlöndorff, Nagisa Oshima, Andrej Wajda...

Ha escrito varios libros, de los cuales queremos subrayar la importancia de La película que no se ve, en el que plantea un lúcido análisis sobre la evolución del lenguaje cinematográfico durante sus primeros cien años de existencia. A través de una minuciosa exploración de su vocabulario -los ángulos de cámara, la iluminación, la utilización de los actores y los decorados-, y recurriendo siempre a los directores más revolucionarios, Carrière examina la evolución del público a través de los años y el modo en que el propio cine ha intentado ajustarse a ella. Todo ello sin olvidarse, claro está, de los cambios que ha experimentado la escritura del guión a causa de las nuevas tecnologías y de las innumerables influencias que va asimilando día a día.

Los Angeles, 1972 . De izquierda a derecha, de pie: Robert Mulligan, William Wyler, George Cukor, Robert Wise, Jean-Claude Carrière, Serge Silberman. Sentados: Billy Wilder, George Stevens, Luis Buñuel, Alfred Hitchcock y Rouben Mamoulian.

En otro de sus libros fundamentales, Práctica del guión cinematográfico, Carrière nos da su definición del story line.

Story line es el término que usamos para designar, con el mínimo de palabras posibles el conflicto matriz de una historia. Yo no dedicaría más de cinco o seis líneas al story, porque es justamente la síntesis de la historia.

Un story line debe contener lo esencial de la historia. Esto es:

  • La presentación del conflicto.
  • El desarrollo del conflicto.
  • La solución del conflicto.

Es decir, debe corresponderse con los elementos de la narrativa tradicional: exposición, nudo (o nudos desarrollados) y desenlace. Son los tres puntos clave de historia, durante los cuales:

  • Ocurre algo.
  • Hay que hacer algo.
  • Se hace algo.

La división en tres bloques es una constante en casi todas las actividades creativas. La regla tiene su correspondiente oriental. En la Edad Media, un maestro japonés del No definió la famosa regla de Jo-Hai-Kiu: división en tres movimientos no sólo de toda la obra sino de cada escena de esta obra, de cada frase de la escena y, a veces, de cada palabra. Estos tres tiempos fundamentales, que se encontrarían en todos los niveles y que no pueden traducirse exactamente a ningún idioma (digamos: preparación, desarrollo, estallido), rinden aún asombrosos servicios cuando no se sabe muy bien cómo escribir, o cómo representar esto o aquello. Se trata acaso de una constante secreta que es preferible conocer aunque sea para violarla.

Así, pues, "inicio, medio y final"; "estado de las cosas, conflicto y resolución"; "exposición, nudo y desenlace", "preparación, desarrollo y estallido” guardan ciertos paralelismos metodológicos y ciertas diferencias conceptuales. Si seguimos este orden, tendremos un story line. Que sea bueno o malo dependerá del talento del autor. Con esto no queremos decir que debamos hacer caso totalmente a lo que hemos imaginado desde un principio. Muchas veces, al avanzar en otras etapas del guión, la historia cambia de rumbo, e incluso todo puede acabar de forma totalmente distinta. En realidad, un story line sirve de base, de punto de partida; no debe ser rígido en cuanto a su desarrollo.

El concepto de story line no es unívoco. De acuerdo a las escuelas de dramaturgia, se puede intercambiar con el término "plot principal" o "story sinopsis”; y los guionistas deben saber adaptarse a todos los entornos.

Definimos el story line como la mínima expresión del conflicto y la más breve sinopsis. Al tratarse sólo de la concreción del conflicto matriz no hace falta hablar ni del tiempo, ni del espacio, ni de la composición de los personajes. Me permito insistir en que story line representa el qué, cuál de los posibles conflictos humanos hemos elegido para dar fundamento al drama o a la comedia que contaremos o desarrollaremos en el guión.

Hacer un story line puede parecer una tarea difícil, pero en realidad es un proceso mental muy fácil. Si a la salida de un cine o de un teatro preguntamos a un espectador qué es lo que ha visto, sería capaz de contarnos en pocas palabras el conflicto básico de la historia. El proceso de creación del story line es eso mismo, pero a la inversa: contar el resumen de una historia que todavía no existe.

Ahora quiero especificar lo que NO es un story line:

  • No es únicamente una declaración sobre la vida.
  • No es únicamente una cuestión sobre la vida.
  • No es únicamente una moral de nuestra historia.

Veamos un ejemplo de story line ofrecido por Graham Greene, el famoso novelista y guionista inglés: Idea "Fui al entierro de un amigo. Tres días después, él caminaba por las calles de Nueva York”. De aquí surgió el siguiente story line, que dio lugar a la película El tercer hombre: "Jack va al entierro de su amigo en Viena. No se resigna, investiga y termina descubriendo que su amigo no ha muerto; está vivo y fingió su propio entierro, porque era buscado por la policía. Descubierto por la curiosidad de Jack, el amigo es abatido por las balas de la policía".

No son necesarias más explicaciones; sino en lugar de un story line tendríamos un argumento. El diseño del conflicto debe ser muy conciso. Para poner a prueba un story line podemos responder mentalmente a una serie de preguntas:

  • ¿Es realmente un story line?
  • ¿Cuál es el conflicto?
  • ¿Qué productos audiovisuales hemos visto anteriormente que contengan este mismo conflicto matriz?
  • ¿Cuáles son las posibilidades dramáticas de nuestro story line en comparación con otros audiovisuales con temática similar o idéntica?
  • ¿Cuál es la tesis?
  • ¿Qué queremos decir con este story line?

25.5.07

Obsesiones de Wong Kar Wai


Wong Kar Wai abrió el Festival de Cannes de este año con un drama sobre la soledad y el amor perdido, una road movie titulada My Blueberry Nights, que competirá por la Palma de Oro.

Mientras esperamos la decisión del jurado, ofrecemos algunos fragmentos de una entrevista realizada por José María Aresté en DeCine21, en la que habla de sus dos películas anteriores: Deseando amar (In the Mood for Love) y 2046.

Sus películas son extraordinariamente visuales, de modo que parecen expresar lo que los personajes no dicen con palabras. ¿Son estos filmes un esfuerzo por comunicar lo incomunicable?

Hay distintos aspectos sobre el enamoramiento. En Deseando amar, hay dos personas que comparten un secreto. Viven en una comunidad donde los vecinos están muy cerca, observándoles, y ambos saben que su esposo o esposa le ha traicionado. Ése es el secreto que comparten y lo que les lleva a estar estrechamente vinculados. Y pasan el tiempo en esa habitación de hotel, que es el lugar donde están a salvo de los demás. Es más, incluso todo lo que ocurre en esa habitación es también un secreto compartido. El título habla de ese aspecto, de ese “mood”, que es algo así como la atmósfera o predisposición para el amor que existe entre ellos.

En 2046 él es un escritor, que vive su trabajo como una terapia, porque vive aún obsesionado por esta mujer. Pero aquí no se trata de una mujer de carne y hueso, sino que es sólo un recuerdo que él intenta recuperar en cada mujer que encuentra. Al principio pensaba que él está triste porque no puede tener a quien quiere, pero luego, según avanzaba la historia, llegué a pensar algo totalmente distinto: que él realmente la quiere porque no ha podido tenerla, porque es un ideal inalcanzable.

¿Podría decirse que en las películas ofrecen las dos caras de ese “mood” ?

Sí, hay una antítesis. En la primera había amor, pero no había nada físico, y en la segunda él está obsesionado con encontrar ese mismo amor en otras mujeres, y aunque no lo encuentra, esta vez sí que tiene relaciones físicas con ellas…

Quizá se puede concluir que el amor es mucho más que la pura relación física, puesto que hay más amor en la primera película…

El amor es un tema demasiado grande. Frente a él sólo somos unos principiantes. Es imposible dar respuestas, más bien lo único que podemos hacer es aportar diversas posibilidades.

Se diría que el protagonista no puede atrapar ese amor de la primera parte porque se ha vuelto un egoísta. Pese a que hay algún detalle de amor desinteresado con la hija del dueño del hotel, falta una verdadera entrega.

Más que egoísta, yo diría que quiere estar a salvo. En sus nuevas relaciones, él ha sufrido más que las mujeres, porque ha descubierto más cosas sobre sí mismo a través de esas relaciones.

Comparando las dos películas, pienso que es más difícil llegar al público con esta película que con la primera. En Deseando amar había un foco muy fuerte –la historia de amor– y en 2046 hay sólo relaciones que el protagonista ignora adónde le van a llevar. Querría saber cómo se enfrenta usted a la dificultad de vertebrar esta segunda historia.

Si el público sigue a los personajes no creo que sea muy difícil de entenderlas. Pero es verdad que en Deseando amar había una historia muy sencilla. Aquí se trata más bien de los capítulos de una especie de diario del protagonista, unos capítulos que hablan sobre todo de lo que el amor significa para este hombre. Hay historias de amor, pero el film habla más de su concepción del amor. Además, 2046 está estructurada como si fuera un viaje mental del escritor; unas veces sus experiencias le recuerdan el pasado, y otras veces él tiene que inventar una historia del futuro.

¿Por qué eligió que el escritor escribiera una historia futurista?

Realmente el protagonista no habla del futuro con sus relatos, es más bien su imaginación la que entra en juego. Todo se basa en sus recuerdos, en cosas que han ocurrido y que él ya no puede controlar. Y como ahora no es tan feliz, imagina ese futuro de modo que pueda sentirse más a gusto.

Se trata en cualquier caso también de un futuro de infelicidad.

En los años 60 en Hong Kong había muchos intelectuales que habían emigrado allí desde China, y casi por obligación se convirtieron en periodistas que escribían sobre cualquier cosa: carreras de caballos, artes marciales... Eran temas que no dominaban, pero tenían que escribir para ganarse la vida. Y una de los modos más fáciles de hacer dinero era escribir porno. Yo quería hacer una película que hablara de la frustración de estos escritores, de la situación que vivieron en aquella época. Sin embargo, esa película sería demasiado intelectual, por lo que la idea se redujo finalmente a este personaje en concreto. Se cuenta su historia y su frustración, no sólo con las mujeres sino también en este ámbito.

Háblenos de su modo de rodar. Hay unas ideas principales, un guión básico, pero luego añade otras escenas, improvisa…

Los cambios que hago en las historias se deben a veces a decisiones creativas, pero muchas otras veces se deben a problemas. En esta película, por ejemplo, el sesenta por ciento iba a ser futurista, pero luego la producción se alargaba demasiado y hubo que cortar. Tampoco es que me guste tanto la improvisación, y aunque no se pueda decir que hay una historia completamente cerrada en mis películas, sí que hay una idea clara sobre la que trabajamos. Luego, el día a día te obliga a hacer cambios.

¿La disponibilidad de los actores afecta a la hora de concebir la historia?

Tenemos repartos muy grandes y lógicamente hay que adaptarse a la disponibilidad de los actores. Por ejemplo Tony Leung ha hecho diez películas en los últimos cinco años. Y esto supone el problema añadido de esperar hasta que esté disponible.

¿Hay alguna de las actrices cuya falta de disponibilidad obligara a reducir su historia en las película?

Sí. Sólo tuvimos dos semanas de coincidencia entre Tony Leung y Gong Li. La historia entre ellos la tuvimos que filmar al final de la producción y me hubiera encantado alargarla más, ya que la química entre estos dos actores es impresionante.

¿Tiene idea de seguir explorando este mundo? ¿De recuperar al personaje de Maggi Cheung, u otros personajes…?

¿Por qué? ¿Quieres un culebrón? No, ya en serio, sinceramente pienso que el público ya ha tenido bastante.

Su cine es muy diferente de la mayoría de películas que se hacen en la actualidad. ¿Hay algún director actual al que se sienta más afín? Y, al margen ya de la afinidad, ¿qué otros directores admira?

Es muy difícil para mí elegir un director al cual admire, porque he aprendido de las películas de muchos directores a lo largo de mi vida. Por otra parte, la gente dice que mi cine es especial, pero yo no lo noto, porque para mí es normal. Y, la verdad, no puedo captar afinidades con el cine de uno u otro director.

A veces se dice que es un director críptico. ¿Usted se considera críptico o tiene muy claro lo que quiere contar?

Lo tomaré como un cumplido…

2.5.07

Concurso de Guión


El Festival Internacional Oberá en Cortos convoca al Primer Concurso de Guiones de Cortometrajes para guionistas y realizadores del Mercosur.
El plazo para enviar los trabajos es el próximo 1° de junio. La temática es libre.

El ganador participará de la Clínica de Producción de la 3ra. edición de Programa País: Semillero de Talentos, organizado por la Gerencia de Acción Federal del INCAA, que se llevará a cabo durante el mes de agosto en la ciudad de Salta.

Los resultados del Concurso se darán a conocer en el acto de clausura de la 2da. edición del Festival Internacional de Cortometrajes Oberá en Cortos: Por la Identidad y la Diversidad Cultural (del 10 al 15 de julio de 2007).

Para mayores datos, consultar http://www.oberaencortos.com.ar/